La comedia

El origen del termino comedia se encuentra en Aristóteles, quien en su Arte Poética la define como «la imitación de hombres de calidad inferior». De manera más general, la comedia es un género teatral que, en principio, se caracteriza por desarrollar conflictos que se resuelven de manera conciliatoria. Su intriga, es de carácter cómico y esa comicidad es generada por distintos procedimientos, tales como chiste verbal y el malentendido, entre otros.

Un poco de Historia

Llamamos comedia antigua, la que se representaba en la escena ateniense del siglo V en unión de la tragedia y el drama satíritico.

Toda comedia se abre con una situación  angustiosa en que está inmerso un coro o que repercute en un coro. Por ejemplo Cleón domina tiránicamente Atenas y el coro de caballeros intenta derrocarle, para lo cual cuenta con la ayuda del héroe, el Morcillero (Los caballeros).

Los poetas cómicos eran distintos de los trágicos; parece que a la trilogía trágica y el drama satírico seguían una comedia. Habría, pues, tres en cada fiesta, una detrás de las obras de cada trágico; y a una de las tres se le concedía el premio. La comedia, mucho más radicalmente que el drama satírico, constituye una inversión del ambiente espiritual de la tragedia, pese a todos los rasgos comunes.

La acción está situada en el presente. Personajes creados por la imaginación del poeta, más otros históricos, otros vivos (en Aristófanes a parecen Eurípides, Sócrates y otros) y dioses diversos, intervienen, dentro del esquema general del triunfo del héroe sobre una situación opresiva. Pero sobre todo la caída del antihéroe y de la situación que representa, es motivo de risa y burla, no de dolor. En la comedia se encuentran junto a la fantasía desenfrenada, el chiste, la broma, la obscenidad, el insulto grosero; cosas absolutamente prohibidas en la tragedia. Convive todo esto con el realismo de situaciones, acciones y palabras. La acción es deshilvanada, se busca incluso la incoherencia. La inverosimilitud que utiliza el héroe para triunfar es un nuevo motivo de risas. En suma, en la comedia antigua elementos propios de la comedia y aquellos que se pueden llamar de Ballet, de revista, de bufonada carnavalesca. A veces se rompe incluso la ilusión dramática y el actor se dirige al maquinista o al corego, haciendo reír así al público.

Los comediantes

Además del caracter conciliatorio y el predominio de lo cómico la comedia presenta un tratamiento de lo público y lo privado.  Hay dos períodos en la comedia griega: en el primero, reina la democracia, y, por tanto, el autor de comedias puede ejercitarse en la sátira política. A esto se llama comedia antigua y su representante principal es Aristófanes. De Aristófanes, que vivió en la Atenas del siglo V a. C., no nos quedan más que once comedias. En ellas utiliza todos los elementos del teatro con un sentido humorístico: los coros aparecían vestidos de modo extraño y abundaban los chistes —no siempre correctos—; pero, en medio de su comicidad, Aristófanes se propone llevar sus ideas al espectador: esas ideas son el amor, la paz (Las Acarneos, La Paz), el odio a la demagogia (Los Caballeros) y a la filosofía de los sofistas (Las Nubes).

En el segundo período —llamado de la Comedia Nueva— la sátira personal está prohibida: entonces la comedia se dedica a la sátira social o de las costumbres. El representante de esta comedia nueva es Menandro. En su obra El Arbitraje satiriza la manía de litigar.

A partir del Renacimiento la comedia comienza a desplazarse, de la imitación de acciones vulgares como lo señala Aristóteles en La poética, al tratamiento de conflictos que muestran espacios sociales y culturales: así pasa a una nueva «imitación activa» que muestra la diversidad del  mundo. 

Temas y personajes

Toda comedia se abre con una situación  angustiosa en que está inmerso un coro o que repercute en un coro. Por ejemplo Cleón domina tiránicamente Atenas y el coro de caballeros intenta derrocarle, para lo cual cuenta con la ayuda del héroe, el Morcillero (Los caballeros). El esquema no falla nunca: ni deja de darse nunca el triunfo del héroe, su boda o éxito sexual, todos o algunos de ellos, no faltan nunca al final de la comedia. El personaje, el héroe cómico está emparentado los héroes de  los cuentos. Es aparentemente débil y cobarde frente a los terribles personajes contra los que debe combatir: demagogos como Cleón y otros, generales belicistas como Lámaco, poetas astutos y depravados como Eurípides. Pero siempre triunfa, utilizando todo tipo de tramas inverosímiles y de recursos mágicos y fantásticos.

La trama fantástica contiene una parte crítica: las incoherencias de la sociedad y de la vida humana en general hacen reír. El público no participa en el dolor del antihéroe vencido, mientras que sí participa en  el del héroe trágico, incluso cuando su caída era necesaria para la salud de la ciudad. El tema del mundo al revés, el del imposible vencido, son temas cómicos de origen de risa; esta risa no es frívola ni intrascendente. Está en relación  con la crítica de la incoherencia del mundo, como una búsqueda de situaciones de justicia y paz. El poeta cómico es, también el “sabio”, habla de su “justicia”, es maestro de la ciudad.

Uno de los tópicos más recurrentes es el elemento sexual, que frecuentemente suministra, como hemos dicho el desenlace y aun el tema todo de la comedia, pero que además está difuso en toda ella. Incluso fuera de propósito las alusiones y chistes sexuales están muy presentes en la comedia. Los actores llevan en ocasiones falos artificiales, a los cuales se alude, y se hace referencia explícita a los órganos sexuales de personajes femeninos como el flautista de Las avispas o la fiesta de La paz.

Otro elemento es la injuria, ataque, insulto. Está también en el centro de la comedia que siempre hay un ataque contra alguien. Aparte del ataque entre los personajes también los hay contra atenienses vivos, quizás presentes en el teatro. Otras veces se manifiesta la parodia. Una cita textual, puesta en un personaje de un sentido completamente diferente, hace reír. Otras la cita es retorcida cómicamente. Siempre hay que estar atentos al momento donde confluyen  el lenguaje solemne y el paródico, el realista y el plenamente vulgar. Hay, por otra parte, parodia de los dioses, los mitos y de los ritos: todo ello es consustancial con la comedia.

El tema de la comida, ya unido a una escena de sacrificio que sigue al triunfo del héroe cómico. Abundancia de comida y bebida y disfrute erótico son parte del final feliz de la comedia. Constantemente, el poeta hace reír a costa de la glotonería de ciertos personajes o, al contrario, de su hambre e indigencia: ya con pequeñas escenas, ya con alusiones aisladas.

Escenas, organización de la comedia

 

La organización de la comedia se basa en la utilización de escenas-tipo tradicionales: el poeta tiene libertad para organizarlas libremente. Sobre la base de esquemas tradicionales, los poetas crean cada vez algo nuevo.

El núcleo de la comedia está constituido por dos tipos de escenas de coro o de coro y actores: la serie formada por la párados o “entrada del coro”, por los agones o certámenes, otras acciones rituales y el éxodo o desfile final; y la consistente en la parábasis, donde el coro habla como un grupo de atenienses a otros que son el público, comentando sobre la obra y sobre asuntos de actualidad: la ruptura de la ilusión escénica. A este núcleo hay que añadir, fundamentalmente, el prólogo y los episodios en que, entre coral y coral, dialogan los personajes.

Escenas  con coro como los agones, los himnos y oraciones, los cortejos de boda, la parábasis, son evidentemente derivaciones de acciones rituales de los coros que participaban en las fiestas enfrentándose, propiciando y llamando a los dioses, haciendo sátira y mofa del público, interviniendo en celebraciones eróticas o funerarias.

 

Origen

 

La comedia se constituyó oficialmente formando parte del culto dionisiaco del estado, el en año 486-85 a.C., mientras que la tragedia es de fecha anterior, del 535-34. La comedia tiene puntos comunes con la tragedia y el drama satírico como dijimos, pero renuncia casi siempre al  mito heroico e insiste en lo fantástico, paródico, obsceno, etc. A partir de elementos festivos de la danza, mímesis y cantos dejados de lado por los creadores de la tragedia.

Por todo lo dicho podemos concluir es un género mixto de comedia, carnaval, Ballet, revista: de rituales prehistóricos y pensamiento refinado. Pero es un género perfectamente “serio” e importante en el fondo, no frívolo ni despreciable.

 

Pin It on Pinterest

Share This