Esteban Echeverría

 

Nació en Buenos Aires el 2 de septiembre de 1805. Hijo de comerciantes. Hizo sus estudios primero en la escuela de San Telmo y más tarde en el colegio de Ciencias Morales, su educación estuvo marcada por el espíritu patriótico de los primeros años posteriores a la Revolución de 1810.

En 1825 viaja a Europa aparentemente con dos propósitos: completar sus estudios y alejarse de su vida desordenada y licenciosa de la cual el mismo dice sentirse avergonzado. En París toma contacto con las ideas del Romanticismo y lee a Saint Simont, Byron, Shakespeare, Goethe, Schiller, Leroux, Fornier y a Chateaubriand.

Un mes y medio en Londres también le sirve para ampliar su mirada. Finalmente regresa, rendido por los apremios económicos de una vida dedicada a la bohemia literaria y los estudios universitarios.

Su vida

A su regreso, cinco años más tarde, se encontró con una Buenos Aires gobernada por Juan Manuel de Rosas, lo que le provocó una gran desilusión.

Publica Elvira la novia del Plata en 1932, y Los consuelos, dos años más tarde. Estas obras tuvieron un muy buen recibimiento en el ambiente intelectual porteño.

En 1837, durante las reuniones del salón Literario de Marcos Sastre, da a conocer su obra La cautiva y también se involucra en el análisis de la realidad política del país para el que realiza sus propuestas  que se pueden encontrar en su obra Lecturas.

En 1838, Funda la Joven Generación, un grupo que de manera clandestina, después del cierre del salón literario por parte de Rosas, se reunía a disertar. De estas reuniones surge el Dogma Socialista que se publicaría en Montevideo. La intolerancia del régimen rosista con este grupo de intelectuales deriva en una persecución que lo obliga a disolver el grupo y refugiarse en la estancia  de su hermano donde se dice que escribió El Matadero.

En 1840 debe exiliarse en Uruguay donde ocupó diversos cargos culturales. Continuó con el trabajo de la Joven Generación inaugurando, en 1845, la Asociación de Mayo.

Junto con su militancia política no deja su trabajo literario. Más tarde publicó, La guitarra, El ángel caído, El peregrinaje de Gualpo, Avellaneda y la insurrección del Sur.

Muere en Montevideo, el 19 de enero de 1851

1830

No se puede soslayar el efecto que causa Echeverría en el buenos Aires del 30 y en todo el Río de la Plata. El escritor intenta sistematizar sus ideas generales sobre las relaciones entre el arte y la sociedad. Busca una independencia cultural de España como continuidad de las tareas de la independencia política comenzadas en mayo de 1810 y también proporciona argumentos culturales y estéticos a la generación del 37 que busca alejar de los rivadavianos.

Construir una cultura a partir de cero, romper con las tradiciones colonniales y fundaren «el desierto», un programa político, cultural y estético.

A fines de mayo de 1837 se propuso el que suscribe promover el establecimiento de una Asociación de jóvenes, que quisieran consagrarse a trabajar por la Patria.

La sociedad argentina entonces estaba dividida en  dos facciones irreconciliables por sus odios como por sus tendencias, que se habían largo tiempo desplazado en los campos de batalla la facción federal vencedora, que se apoyaba en las masas populares y era la expresión genuina de sus instintos semibárbaros y la facción unitaria, minoría vencida, con buenas tendencias, pero sin bases locales de criterio socialista, y algo antipática por sus arranques soberbios de exclusivismo y supremacía.

Esteban Echeverría, Dogma socialista

la obra

 

Su obra es inseparable de su militancia política y del contexto en el que le tocó vivir aunque su valor literario surge del estudio de los textos mismos.

El matadero es un boceto de la sociología del Río de la Plata, con arquetipos sociales que el autor hace coincidir con las facciones políticas y los mundos morales en conflicto. El matadero se impone dentro de los escritos tanto de Echeverría como del romanticismo latinoamericano. Obra que denuncia con ironía y sarcasmo los males del sistema rosista y, aunque de manera más solapada el clero de la época.

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