La Historia de Arthur Gordon Pym

Sobre el libro

La historia de Arthur  es el relato de un naufrago en todo sentido. Tempranamente el héroe nos cuenta de su experiencia trágica, en un velero, producto de la imprudencia de su amigo Augusto. Esto solo es el preámbulo de lo que van a sufrir juntos más tarde. Lejos de amedrentarse Arthur se embarca nuevamente de polizón en un Ballenero donde lo esperaran los peligros reales de un motín, el hambre, el frío, la incansable sed,  los tiburones, la emboscada sufrida a manos de unos crueles nativos de un extraño archipiélago y el misterioso final.

Novela Iniciática

Es una novela de viajes, iniciática; la historia de Arthur es la historia de alguien que no encaja y sale al mundo a probar sus límites. A medida que avanza en su aventura irá fortaleciéndose siempre, cada prueba que  le presenta el horror de la sed o el hambre se vuelve más fuerte y astuto. Aventuras náuticas y exploratorias que nos muestra el descenso a los infiernos de un personaje que nos sorprende con revelaciones inesperadas. Inclusive hay zonas que no son posibles de descifrar, escrituras jeroglíficas que contienen un saber que está más allá de todos los esfuerzos para comprenderlos. El viaje es una  metáfora perfecta para ingresarnos en cierta clave autobiográfica que nos muestra las búsquedas y vicisitudes del autor.

Arthur  es el héroe romántico por excelencia, un espíritu libre que huye de las imposiciones sociales, no acepta su destino y embarca su suerte para debatirse siempre con la muerte. Su aventura se enmarca en el sentimiento de lo sublime, que siempre está presente. La naturaleza que lo rodea lo sorprende con su furia y se le impone empequeñeciendo su figura y a la humanidad toda.

Borges plantea que Kafka ha creado sus propios precursores y su voz se encuentra en diversas literaturas, en diversas épocas y así podemos encontrar lo kafkiano, por ejemplo, cien años antes de que Kafka haya nacido. También dice que todos los autores geniales crean sus propios  precursores. Y por momentos esto texto,  siguiendo a Borges, nos parece decididamente verniano. Pero no es este un efecto precursor como señala Borges, creado por el propio Verne dándonos su idiosincrasia para leer a Poe sino  justamente al contrario; fue Julio Verne quién se inspiró en esta obra y Poe fue su precursor real. La idea Borgeana de los escritores y sus precursores, rápidamente deja de funcionar aquí, ya que en la narración de Arthur, se impone la certeza de que la fuerza oscura de Poe supera las aventuras  de Verne para llevarnos a sus inconfundibles mundos.

La narración, se nos presenta como un relato enmarcado en el que participa más de un autor, como fue declarado en el prólogo, siempre desde la primera persona de Arthur. Todo es una bella estrategia literaria al estilo de Cervantes y el manuscrito encontrado para darle una mayor verosimilitud a los hechos. Nosotros también nos encontramos interesados por conocer las aventuras que ha vivido Arthur en los Mares del Sur dos páginas después.

En un principio nos movemos a un nivel de lectura propio de una novela  de aventuras, escrita para un mundo ávido todavía de conocer tierras extrañas e inexploradas, animales fantásticos, tribus desconocidas e inaccesibles. Pero a medida que nos internamos en el relato vamos también ingresando en el mecanismo de los relatos breves de Poe, una maquinaria que va de lo más verosímil, pasa por lo extraño y llega definitivamente a lo fantástico.

El conocimiento del clima, el lenguaje técnico náutico, nos atrapan mientras acompañamos el diario de a bordo de Arthur. Las largas listas y las descripciones  de las costumbres de los hombres de mar como la de algunos animales marinos, un segundo antes de aburrirnos, nos conducen por un paisaje pesadillesco que envuelve todo.

La obra es una fuente en la que van a beber muchos en múltiples ocasiones, tanto H. P. Lovecraf que con su texto Las montañas de la locura manifiesta su admiración como Julio Verne que deliberadamente se lanzó a escribir una continuación de la historia de Arthur, La esfinge de los hielos. Verne revive a Dick Peters y se apropia de los escenarios que ha erigido Poe.

Si bien está claro que la novela no es el formato que eligió Poe para narrar y que años más tarde él mismo se refiriera despectivamente a su única novela escrita por encargo, en ella también podemos ver su genio creativo.

 

La vida de Edgar Allan poe es también una expresión del romanticismo: un destino siempre inexorable, terrorífico del que es imposible salir airoso y siempre trágico. Su adicción al opio y su alcoholismo hablan de esto. Es abandonado por su padre y su madre muere cuando apenas tiene tres años, la pobreza y el hambre llegan pronto a su vida. Sufre la muerte de su hermano y la de su esposa. Muere tempranamente en soledad en la calle una noche de frío. Nos dejó el cuento, una arquitectura que incontables autores trabajaran con múltiples variaciones que se sustentan en las bases de Poe. Nos mostró un universo, o podemos decir mejor mundos que se rigen por fuerzas superiores y extrañas y por tanto incomprensibles.

…También, y esto es más importante y más íntimo, pertenece a lo intemporal y a lo eterno, por algún verso y por muchas páginas incomparables. De éstas yo destacaría las últimas del Relato de Arthur Gordon Pym de Nantucket, que es una sistemática pesadilla cuyo tema secreto es el color blanco.

Jorge Luis Borges

Ilustración de Luis Scafati para la editorial: Libros del oso rojo

Y este silencio tiñe todo el libro con un horror sagrado, insinúa un sentido ambiguo en cada escena anterior, enriquece misteriosamente el relato y a la vez lo desnuda de su fácil truculencia para dejar entrever un signo profundo del hombre en lucha consigo mismo o con el destino.

Julio Cortázar

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